Inefable.

Mis manos andrajosas de remordimiento
Se desvanecen en el recuerdo de aquel día,
En el cual gritaban tu nombre sin respuesta alguna.
Tu voz escondida en el huevo recóndito del amor,
pedía redención de los pecados no recordados.

Y es que, si pudiera explicarte lo quebrado que se puede llegar a estar
Al preguntarse si es posible amarte.

Pero igual te amé, te amé con cada pequeña parte
De mi corazón
casi sincero.

Te trate de hacer música,
por que es lo mejor que sé hacer, pero se quedó corta para describirte.
Te traté de hacer recuerdo
pero desde ese momento te lloro.

Sos inefable, una magia
que pocos
podemos ver,
una sonrisa encerrada entre comillas
que
son mi prisión llena de esperanza.
Sos unos ojos melancólicos que cuando me ven,
hacen que todo lo demás
pierda sentido.

Pero también sos esa culpa que no puedo abandonar
y
ese pesar del que no se puede hablar.
Sos un todo y nada que sostiene mis manos
en esos malos días.
Sos simplemente vos,
diciéndome
que no te deje.

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